viernes, 14 de junio de 2013

59 MENTIRAS

3 comentarios:

Anónimo dijo...




Madrid, Octubre de 2013



Jonás Sánchez Pedrero



Querido Jonás:

Las personas importantes, como tú, que además escriben, lo hagan bien o mal, tu caso es el primero, cuando publican un libro, lo normal es que algunos ejemplares los dediquen. A los que les gustan los fetiches se mueren de gusto por tener un ejemplar firmado. No es mi caso. Sabes que por profesión, a lo largo de muchos años, tuve oportunidad de que diversos autores me firmaran ejemplares. Casi nunca lo intenté. Tengo uno, con mucho cariño, de Peridis, que además tiene una caricatura mía y ahora uno tuyo de 59 mentiras. Las personas importantes, como tú, lógicamente no os podéis acordar de lo que habéis puesto a cada uno, aunque me consta que muchos autores tienen una dedicatoria fija que repiten una y otra vez cambiando el nombre.
Para hacer un breve comentario a la que tú me hiciste te la recuerdo: “Para José Luis, mentiroso como yo aunque más sabio”. Existe un error en tu expresión, debería decir: A José Luis, sabio como yo, (esto sería una cortesía hacia mí, para quedar bien con el lector, evidentemente falso) aunque mucho más mentiroso (esto sí sería cierto).
Aparte de libro comercial tengo otras muchas dedicatorias de tu padre que están al margen de la categoría y entran de lleno en el capítulo de libros carta, con un montón de mensajes colectivos y personales.

Bueno, entrando en el libro de 59 mentiras: no entiendo a qué viene el título. A lo largo de la lectura yo no encuentro ningún pasaje mentiroso y sí autenticidad crítica. Me recuerda al libro de Umbral: Mis queridos monstruos, con la ventaja de la interrelación que tú haces de unos autores con otros, lo de Umbral es más cerrado, más fotográfico; en lo tuyo los autores, a lo largo del libro se relacionan, de alguna manera hablan entre ellos.

Me encanta tu lenguaje, fresco, significativo, contextual, actual, sin concesiones. Se entiende todo y todo se entiende bien. Lo que dices lo dices, con desparpajo y determinación. La estructura cuasi repetitiva/esquemática, no se hace pesada hasta diría yo que ayuda como vehículo a ir centrándose en lo que quieres resaltar de cada autor o libro.

No creo que sea pasión de amigo de padre pero te digo que tu libro es muy valioso en este mundo, literario y no literario, donde la paja y el trigo se venden juntos. Se podría decir que es una guía para perplejos, copiando el título de Schoemaker (autor también de lo Pequeño es hermoso).

Anónimo dijo...

Tu trabajo me ha descubierto muchos títulos y autores que merecen recrearse en ellos.

No entiendo en este mundo de mediocridad como un libro tan importante como 59 mentiras, ya le cambiaremos el título, no se edita en papel. Sin duda resolvería a miles de personas sedientos de conocer y saber por dónde orientar sus lecturas, dicho sin perjuicio de que se expanda en formatos más accesibles y versátiles que posibilitan las nuevas tecnologías.

Algunos peros puntuales: al principio no apunté nada, luego en la página 190, vi. que no se recoge la muerte de J.L. Sampedro; en la página 142 …No es Arrabal ni el Lorca de “El Público de 1956); página 148…que le hizo Joaquín Soler Serrano, haya por los setenta… (obviamente es allá por los setenta); página 168: …los currícula… (me gustaría que se utilizara más los programas que este americanismo que tú feminizas y que se está extendiendo como alternativa a curriculums (que tampoco me gusta). Página 196: El presidente venezolano suele… (entiendo que debería decir solía, la desactualización temporal proviene de lo laborioso del libro y que este autor lo debiste hacer antes del fallecimiento de Chávez; página 197: …editado por Hiru ¿Es Hiruela?; página 220: porque él tiene el verbo taimado (entiendo que es tenía); …más joven, el párrafo que sigue, si yo fuera tu editor te sugeriría que dijera José Luis nos gritaba entonces a la indignación desde dentro, con tranquilidad de las habitaciones cerradas; 224…se autopombiza. (pondría una nota a pie de página explicando el término.

Podría decirte muchas cosas muchas cosas más pero me conformo con resaltar el enorme valor didáctico de esa carta de navegación en el océano literario; donde no están todos los que son pero sí son todos los que están, tópico, y ayuda a centrar de manera crítica al lector para llegar a una ubicación de lo literario, manipulado hasta la náusea, en la cultura que ha de conformar, ahormar, el conocimiento que se transmite.

De la ilustración no digo nada, merece capítulo aparte, partiendo del hecho que la letra escrita la entiendo y que la pintura, como la música, por mi ineptitud, me resulta más difícil de comprender. En cualquier caso, en cada autor tiene un alma esquemática y paralela que complementa al libro de manera sublime.

Según estoy escribiendo esto, me surge la necesidad de ver un ejemplar con ilustración a color (le pediré a tu padre que me lo enseñe) que si bien es cierto que la idea queda ahí, así ha sido casi toda la vida, la ilustración a color es muy reciente, no me cabe en la cabeza un arco iris sin colores o lo que es lo mismo en blanco y negro.

Jonás, un fortísimo abrazo y si alguna cosa que digo no te gusta tenla por no escrita.

Muchas Gracias,



José Luis Belinchón


P.D. ¿Dónde has aprendido tanto?

Hervas dijo...

Estimado Jonas.
Te saludo con afecto desde Madrid, pues me consideo tu amigo.
Te mando un saludo y una pagina de Hervas y Valle del Ambroz.
Hervas
Vicente Serrano