viernes, 13 de octubre de 2017

LA VIGILANCIA

A Perico (soyo).

Qué aburrimiento más entretenido.
Que la palabra no sea absoluta sino absolutista.
Cállate el silencio.
Hacía un ruido maravilloso.
Hay traiciones honestas.
La dictadura comienza en los calcetines.
Si el líder es necesario la dictadura es democrática.
Llamaron sabiduría a la resignación.
Comprar para venderse.
Kafka está en proceso.
El pueblo permite lo que la vigilancia autoriza.

miércoles, 11 de octubre de 2017

LA ARQUEOLOGÍA



A mi padre,
saltador de vallas.

El arqueólogo era la ruina.
Hay tiempos que no nacen.
El porvenir de excavar.
Si se toca con atención se deshace.
El esqueleto social de la ruina.
Aquella mentira estaba basada en restos reales.
El tiempo se fabrica.
Parcialidad e interpretación hacen la verdad.

miércoles, 4 de octubre de 2017

LA LEY

-Disfruta por aburrimiento.
-Hay violencia pacifista.
-Desarrollar viene de arroyar.
-Quien hace la ley hace la policía.
-El músico tira las palabras a la cámara.
-Escribo para pasear lo que pienso.
-Las ideas globales se pinchan.
-La palabra que toca crece.
-Las nuevas ideas son de 1867.
-Los ancianos van a la guardería.
-El deber del derecho.
-La abeja necesita una oveja reina.
-La suerte humilla.
-Hay una ley para cada miedo.

martes, 3 de octubre de 2017

EL ASESINO

A Víctor Chamorro, 
que inventó el término tras muchas heridas.

Para A.C., M.S., N.B., A.N., S.M., J.P., A.C., que me impidieron escribir durante siete días seguidos.

El tiempicida no tiene fecha de caducidad porque nace jubilado. Los asesinos de tiempo nacen, crecen, se jubilan y te matan. Tocan puertas, ventanas y miran por la ranura del buzón buscando presas. Su naturaleza les impide comprender. Actúan por motivación ajena. Su arma es la interrupción, su frase "en un ratino". Su ombligo mide 9 metros de diámetro y tiene una profundidad de 3 kilómetros. Verne se fijó en ellos para escribir “Viaje al centro del melón”. No entienden un no por respuesta porque su naturaleza asesina les impide entender. El tiempicida sólo pregunta. Levantan un muro hecho de aplomo y vacío por el que sólo pasan domingos y jornadas de puertas abiertas. Su percepción se limita al frío/calor, seco/mojado y zanja/farola. Tienen animadversión hacia el sonido (para ellos todo es ruido) con su oído de tapia. Mecanismos sin retroceso, como si fueran motos en conducta. El tiempicida estalla si les preguntas tres veces por qué. Hermano mellizo del imbécil al que no soportan por imbécil [sic]. Salen a la compra como excusa parasitaria. Su hora punta son las 12:30 h y las 18:30 en horario de tarde. No leen por el qué dirán y porque no saben, pero tienen en casa “Los pilares de la tierra”. Repiten como norma, hablan con la boca llena y son buenas personas. La bomba de Hiroshima se inmoló por no cruzarse con ellos. Lo peor de su porqué es el cuándo. Gracias a ellos nacieron los lanzallamas y las gomas de borrar. Tienen la alegría de la escobilla del wáter y la destreza de quien se apoya en la ficha del efecto dominó. Su naturaleza de vacuola les hace estar más cerca del grillo. Únicos homínidos que no vienen del mono sino que van hacia él. Involución y diferencia escupiendo a Darwin en la frente. Tu libertad termina donde comienza su gilipollez.

lunes, 2 de octubre de 2017

EL PUERRO

-El arte era la industria.
-El trauma de la gracieta.
-Al jefe le sobran vértebras.
-Crear a toda venta.
-Lo importantte es que no se oiga.
-Sugerir para convencer.
-Cuando se defiende ya está muerto.
-La pregunta convence.
-La fábrica son los padres.
-Demasiada inercia para tan poca reflexión.
-La emigración como única inquietud.
-Que no deje memoria.
-Alimentan la mentira por vergüenza existencial.
-Qué fue antes el  puerro o la Pzifer.

viernes, 8 de septiembre de 2017

LA LENGUA


   
Para E.G.

Por qué no escapan las lenguas.

La mirada está en el vértice,
donde un beso escupe.

Hay un reloj que necesita
y una almohada doliente.

Por qué no escapan las lenguas.

Desde el sonido,
el instinto dicta.

El laberinto comienza
su metamorfosis de recta.

Lengua, perla de saliva,
hijo constante.

Por qué no escapan las lenguas.

jueves, 7 de septiembre de 2017

EL COCIDO

-La honradez depende del cajero.
-La justicia se renuncia a cada sentencia.
-El sistema consiste en criminalizar y crinicalizar.
-La naturaleza como parque temático.
-La vida como atracción.
-El mundo para un turismo colonial.
-El telediario dijo que ese miedo era un fraude.
-Pienso luego compro.
-Inyección diaria de escuela y familia.
-El plato se comió la palabra.
-La pregunta convence.
-El water sale a su amo.
-La genética huye hacia la televisión.
-La comodidad de lo esporádico.
-En Extremadura se da muy bien la servidumbre extensiva.
-Existe un miedo para cada temor.
-Existe la eternidad provisional.
-La profundidad del cocido que se enfría.
-Telecinco eres tú.


martes, 5 de septiembre de 2017

EL POLÍTICO

"-No se te ve el pelo...
-Qué le vamos a hacer..., los políticos sois así".

"-¿Tú ves Telecinco?
-No, me he leído el libro".

sábado, 2 de septiembre de 2017

EL NIÑO

Para Agus
en sus 34.


En septiembre todavía escuece el sol de la cerveza. Dicen los del Labo que el estómago disfruta de cerebro, como si la teoría de los universos paralelos tuviera su equivalencia en tripas. Septiembre tiene pensamientos de mierda y un vaso de agua con sabor a polvo. Septiembre tiene saliva atrasada y una herida que se abre. Septiembre, tiempo de conciencia y fracaso, memoria de marihuana por secar. Fechas de suicidio y pedernal. La acidia va estirando la tela que rompe y suena las costuras, va perdiendo el entusiasmo del pasado, va dejando la espina del futuro. Septiembre con su chaqueta de mayo va estirando el amarillo. Cambia con cada fiebre como si fuera un niño que nos vigila desde dentro. Ahora que los padres envecejecen y los hijos no me nacen, septiembre va tejiendo arrugas como si fueran los gusanos de seda de la piel. Septiembre es la mariposa de uno mismo para sí mismo, el corte de digestión de la metamorfosis, gusano de luz en vuelo rasante. Septiembre baja las persianas y cierra las casas, y nos quedamos absortos con la cuchara del cementerio en la mano. Cuando septiembre no emociona, perdemos el miedo floreciente del quizá. Septiembre tiene mar de interior, brea de relojes cansados y ecos de uno mismo. Tiene atmósfera de hojas secas y manzanillas con limón. En septiembre queremos purgarnos la vida, pero alguien le ha metido clavos a la salchicha. Qué pasa, dónde ponemos la inquietud, a quien le contamos la súbita adolescencia que nos deja septiembre. Con la boca seca y el ojo encharcado miramos caer el sol como si fuera nuevo, con la pregunta recién peinada. Quién mima a este niño que pregunta siempre lo mismo y diferente.

viernes, 1 de septiembre de 2017

EL VOLCÁN

"La poesía te consume, desembocas en ti mismo"
Carlos Oroza.
A Mónica.


El aeropuerto no puede con su memoria, las pistas tienen eco de campo y un águila al servicio de Iberia. AENA cultiva el asco en las multinacionales del brillo. Trabajadores deslumbrados por la erótica del market, con sueldos low cost y miradas de minifalda. El amor ya no se despide, ya nadie quiere abrazos que comprometan el viaje en autobús. Ahora, el amor, vive en un Ipad. En el aeropuerto no se escriben cartas y el Prosegur me mira confundido como quien se encuentra un rastrillo. El viaje, con su molestia de bombas y azafatas, me da sueño de altura y dolor de rodillas. La azafata tiene la mueca sujeta a la cara con unas gomas, a modo de sonrisa. Lanzarote se resume en Manrique pintando un BMW que te alquilan en un mercadillo de alquileres. Manrique tiene nombre de poeta moral, de genio palurdo, de esa brutalidad trascendente que ha de tener La Figura. Lanzarote huele a colonia de complejo que se vende. Al quiero y no debo del dame y no toques. Lanzarote ya está cerrada por abierta. Tiene poco cuidado y mucha cerveza. Una italiana baila flamenco mientras un gaditano bebe mojito, un peruano habla alemán y un inglés come paella. He visto bucear a un cordobés y darse Nivea a un conejero sentado frente a un aloe. Lanzarote tiene la compañía del mundo en suspensión de pagos y el paisaje como parque temático. Se monta en camellos a seis euros y se ve donde dormía Manrique con sus ríos que iban a dar a la mar de su foto con Rockefeller. En Tías [sic] está la Casa de Saramago. José ya era todo Pilar, Del Río, ay.

Lanzarote tiene la magia de la habitación que se hace sola con su cartelito en la puerta. La camarera dice buenos días con acento ucraniano y un grasies confundido. El horizonte cambia desde un hotel de cinco estrellas hasta que llega el psicoanálisis del gorrilla. Y el salitre en las ingles del culo, y sombreros de paja para el sol de la sombra que llaman descanso. La ilusión es el rostro de quien habita en sueños, la pesadilla en la cara de quien vive feliz. En el ascensor alguien sube al -3. En el comedor hay parejas que cambian de color como figuras barométricas y alemanes sentados frente a la palabra fideuá. Hans se acuerda de aquel libro de Jünger donde comía judías verdes mientras mira a su mujer ajada con desprecio porque se recuerda a sí mismo. El napolitano mira a la rusa de la 106 mientras el ruso mira a la camarera. El universo del silencio en el cara a cara del espejo. Creo que un sueco me miraba.